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lunes, 29 de julio de 2013

Colchones Flex, confía en la experiencia

Colchones Flex, confía en la experiencia
Historia de una empresa y la investigacion para la mejor calidad



Seguro que muchos conocéis la marca de colchones Flex, pero algunos no sabrán nada de la historia de esta marca española de colchones. Hoy os vamos a dar algunos datos de la empresa que fabrica los colchones flex, para que entendáis por qué transmiten tanta confianza al cliente:

-En 1912, abrió sus puertas la empresa Flex en Zaragoza, aunque en sus principios se dedicaran en exclusiva a la reparación de somieres y no fabricaran todavía colchones flex. Apenas 13 años después, en 1925, inauguraban también en Zaragoza su primera fábrica de somieres metálicos. La expansión de la compañía continuó y en 1931 abrían otras 3 fábricas situadas en Madrid, San Sebastián y Andújar. Después de estas aperturas, se iniciaría la guerra civil, periodo en el que el negocio tuvo que superar distintas adversidades para seguir abierto.

-Una vez superadas estas dificultades, el grupo Flex vivió un periodo de expansión (1943-1952) y abrió nuevos centros de negocio en Sevilla, Bilbao, Tenerife, Las Palmas y Barcelona. Todavía no fabricaban los conocidos colchones Flex, pero ya eran una marca reconocida dentro del mundo del descanso y el confort. Sería en 1956, hace ya 57 años, cuando comenzaran a fabricar los colchones flex. Se trataba de colchones de muelles entretejidos a mano; por lo que esta fecha fue especialmente relevante para la compañía española.

-En 1969, los colchones flex ya habían adquirido un gran reconocimiento a nivel nacional y era considerada la firma más importante del sector en España. Por esta razón, decidieron aumentar el negocio traspasando las fronteras. Esto hizo que se convirtiera en una de las tres mejores marcas del mundo, en lo que a colchones se refiere. En 1971, lanzan al mercado los primeros colchones con amortiguadores realizados en Polycoton, material inventado por Flex y utilizado por las principales empresas de todo el mundo. De esta forma, los colchones flex tomaban si cabe un mayor auge a nivel mundial.

-Tapiflex se lanzó en 1980 y se convirtió en un referente; más tarde, 1985, aparecería la base Body Flex que permitía que los muelles no trabajasen en vacío. Con la llegada de los JJOO a Barcelona, los colchones flex se convirtieron en el medio perfecto para que los mejores deportistas del planeta descansaran en la Villa Olímpica y rindieran al máximo en todas las pruebas de la competición.

-Desde 1996 hasta la actualidad, los colchones flex se han ido renovando mediante la mezcla de distintos materiales que permiten al usuario disfrutar del descanso como nunca lo había hecho. Así, se incorporaron los colchones de latex, los de viscoelastica o los Airvex, un material con doble sistema de ventilación.

Los colchones Flex siempre han estado en la vanguardia del descanso. Por esta razón, son una de las mejores elecciones para aquellos que buscan colchones nuevos.

lunes, 22 de julio de 2013

Como elegir un buen colchon

Claves para elegir con acierto el colchón
Antes de ver el vídeo y leer esta entrada, aconsejo no comprar por teléfono, Internet y no hacer caso de maratones y promociones de poca duración (seguro con regalos incluidos) o financiaciones eternas en el tiempo la oferta en el precio va en perjuicio de la calidad, piensa que estas comprando tu medio para tu descanso y salud, solo déjate aconsejar por profesionales.


Un buen descanso es fundamental para afrontar con garantías las tareas cotidianas. A los 65 años habremos dormido alrededor de 200.000 horas, por lo que elegir un buen sistema de descanso se convierte en una cuestión relevante. Conoce qué aspectos debes tener en cuenta en una elección que, en todo caso, es muy personal.

1. ¿Cuándo debemos cambiar el colchón? 
2. Cómo debe ser la superficie de descanso 
3. Tipos de colchón 
    3.1. De muelles 
    3.2. De látex 
    3.3. De espuma 
    3.4. Otras variedades 
4. La base o somier 

  1. ¿Cuándo debemos cambiar el colchón?

Cambio. A partir de los 10 años, puede ser necesario el cambio del sistema de descanso.

Los españoles son los europeos que descansan en colchones más viejos ya que los cambian una vez cada 12,6 años, 2,6 más de los recomendables, mientras holandeses y austríacos renuevan los equipos de descanso cada 8 ó 9 años. 

Este hábito es reflejo de una falta de cultura del sueño, según médicos y fabricantes, que reconocen la importancia de buen colchón para mantener una buena salud de la espalda, aunque nunca pueden considerarse como una "medicina" o una "panacea" para curar los daños que infringimos a nuestra columna vertebral. 

Según un estudio realizado por la Asociación Europea de Fabricantes de Camas, los españoles alargan la vida de los colchones 12,6 años de media -más que alemanes, belgas, italianos, franceses, alemanes, austriacos y holandeses- e incluso un 20 por ciento de los encuestados cree que pueden durar 20 años. 

El 68 por ciento de los preguntados en España respondió que únicamente cambian de equipo de descanso cuando el desgaste externo, las roturas y la alteración visible es evidente. 

Sin embargo, el colchón puede estar dañado en su interior mucho antes de que su aspecto externo lo delate y el producto deja de atender al calificativo de confortable y de garantizar buenas condiciones para el descanso a partir de los 10 años, según la Asociación Española de la Cama (Asocama).


  2. Cómo debe ser la superficie de descanso

Ha de ser firme, homogénea y adaptable en su soporte (carcasa de muelles, bloque de latex o bloque de espuma), y cómoda y mullida en sus acolchados.

- Firme (el grado de firmeza dependerá directamente de la persona), porque nuestra columna vertebral no debe coger posturas extrañas ni vicios cuando dormimos (efecto hamaca). Debe mantenerse en su postura natural para que no sufra.

- Homogénea, porque también ha de mantener el apoyo en toda la superficie del cuerpo (no debe tener hundimientos, ni huecos grandes)

- Adaptable, porque nuestro cuerpo no es una tabla rasa, está lleno de curvas, y a ellas se debe adaptar en cierto modo el colchón.


  3. Tipos de colchón

La pregunta que podemos hacernos antes de empezar la búsqueda es: ¿Qué se le puede pedir a un colchón? Pues muy sencillo, que sea saludable para el cuerpo y cómodo. Ni más ni menos, ya que el sueño no lo puede garantizar ningún colchón.

3.1. De muelles
Muelles. Es el tipo de colchón que impera en la mayoría de hogares españoles.

Es el de toda la vida y el que goza con una mayor cuota de mercado en nuestro país, ya que lo prefieren el 60 por ciento de los españoles. Ofrece distintos grados de firmeza según el refuerzo de los muelles. Según la Fundación Kovacs, especializada en terapias para la columna vertebral, los colchones deben ser de firmeza intermedia.

Son más ecológicos, transpiran muy bien, resultan más firmes y no presentan problemas ante la humedad. Están indicados, por esta razón, en personas que sudan mucho.

El principal inconveniente de este sistema de descanso es que carece de compresión para que pueda ceder a las distintas presiones que ejerce nuestro cuerpo. Es lo que le diferencia con respecto al látex. Los muelles van cediendo y tienden a hundirse en el centro, lo que implica una postura incorrecta del cuerpo a medio plazo.


3.2. De látex
Látex. El colchón se amolda al cuerpo y a las articulaciones.
La composición del látex utilizado en la industria del colchón puede situarse entre dos extremos: 100 por ciento natural y 100 por ciento sintético. Lo ideal es un equilibrio bien calculado. El látex natural genera una buena elasticidad, sinónimo de confort, y el látex sintético, la dureza necesaria. Lo adecuado es mezclar un cierto porcentaje de látex sintético y de látex natural, para conseguir así un soporte suficiente con el confort ideal.

Presenta características muy interesantes, ya que estos colchones se amoldan perfectamente al cuerpo y a las articulaciones, y son más duraderos que los de muelles. Son hipoalergénicos y resistentes tanto al polvo como a la suciedad. Flexibles pero indeformables, facilitan la circulación sanguínea al no crear puntos duros.

Entre sus principales inconvenientes está su alto precio y el hecho de que no eliminan del todo bien la transpiración. Sin embargo, esta gama de colchones alcanza ya el 15 por ciento del mercado.


3.3. De espuma
Las espumas se distinguen por el modo de fabricación. A un material líquido y gelatinoso se le insufla aire comprimido para conseguir una espuma llena de burbujas, que una vez tratada con endurecedores y resinas estabilizadoras queda como un bloque homogéneo, donde son las burbujitas de aire y el material poroso los que dan lugar a una buena y flexible superficie de apoyo.

Los más conocidos son los de poliuretano y los hay de diferentes calidades. Como ventajas, destaca el hecho de que se pueden cortar a medida para adaptarlos a cunas, sofás, etc. y su bajo precio. En cambio, no regulan bien la temperatura y pierden firmeza con el uso.

3.4. Otras variedades
Tambien podemos encontrar en el mercado de manera minoritaria colchones de otros materiales como los futones, colchones de agua o colchones inflables.

Los futones son colchoncitos bajos, por lo general duros (aunque no todos) tradicionalmente usados en oriente y con poca aceptacion en general en Europa. Saludables para la espalda, sólo están recomendados para quienes gustan de colchones firmes.

Los colchones de agua nunca han tenido mucho mercado, pero se pueden encontrar en algunas tiendas. Se han puesto en entredicho sus beneficios sobre la salud de la espalda, aunque algunas variedades incluidas en la gama más alta sí cumplen con los requisitos mínimos exigibles para la superficie de descanso.

Finalmente los colchones inflables, no son camas de verdad para diario y se deben usar con moderacion y en situaciones excepcionales.


  4. La base o somier

Láminas. Ofrece una mayor adaptabilidad a las formas y al peso del cuerpo.

El somier tiene gran importancia e influencia en el descanso, ya que sobre él se asienta el colchón. Una buena base garantiza una columna vertebral sana y sin problemas, favorece la posición correcta de la misma y mantiene el colchón en las condiciones adecuadas. Pueden ser de tres tipos:

- De muelles: Presenta pocas ventajas y numerosos inconvenientes. Los muelles suelen ir cediendo y tienden a hundirse en el centro, con lo que la espalda incurre en una postura incorrecta y nociva.

- De láminas: De madera, el conjunto de láminas ofrece una mayor adaptabilidad a las formas y al peso del cuerpo. Es la base ideal para un colchón de látex, ya que favorece la correcta ventilación. Debe tener al menos 27 láminas para repartir mejor el peso del colchón y ser rígidas o semirrígidas, con espacios libres que permitan una buena ventilación.

- Articulado: Manual o eléctrico, está indicado en personas con problemas de circulación en las piernas (se puede levantar a la altura de los pies), de respiración (se puede elevar la parte sobre la que se sustenta la cabeza), etc. Se puede combinar con colchones de muelles, de látex y de tempur.

- Canapé: Su principal inconveniente es que impide la correcta ventilación del colchón. Algunos aportan soluciones prácticas a la falta de espacio en las casas, ya que son abatibles y pueden servir para guardar ropa de cama y otros enseres. Se puede combinar con colchones de muelles.

Para sacarle el máximo partido al colchón es fundamental que la base sea firme y uniforme. Por último, es importante tener en cuenta que un colchón nuevo sobre un somier viejo se estropea antes, por lo que se recomienda renovar el sistema de descanso al completo.

miércoles, 17 de julio de 2013

Colchones de latex

Colchón de látex:
El colchón de látex es un colchón cuyo núcleo interior es de látex. Representa el 15% del mercado. Al comprar un colchón de látex hay que fijarse en los siguientes aspectos:

-Composición del látex:

-natural: es un material ecológico extraído de la resina del árbol del caucho. Se consideran de látex 100% naturales los colchones con más del 85% de látex natural en su composición. Cuanto mayor porcentaje de látex natural contenga un colchón, mejor será su calidad y su confort. Exige la etiqueta que confirme que es 100% látex natural.

-sintético: es un material químico derivado del petróleo. Los colchones son más firmes, menos elásticos, y por lo tanto más incómodos, y de tacto y olor gomoso. 
Además, desprenden más calor.

-mixto (también llamado “Eurolátex”). Los colchones tienen un 20% de látex natural y un 80% de látex sintético.

-Densidad del látex: 
La densidad idónea es la intermedia: 75 kilos / m3. Una densidad inferior puede resultar excesivamente mullida y una superior, excesivamente firme. Aunque ten en cuenta que la densidad no es sinónimo de calidad, solo indica los kilos de material empleados para hacer un metro cúbico de espuma y por lo tanto, la firmeza.

-Adaptabilidad del látex:
los modelos traen zonas diferenciadas de descanso, cuantas más zonas, mayor adaptabilidad. Si se trata de un colchón de matrimonio, debe tener lechos independientes.

-Ventajas de los colchones de latex:

-Se amolda al cuerpo y a los movimientos que se hacen al dormir, pero sin perder la firmeza necesaria para descansar bien.

-Tienen una gran elasticidad y capacidad de recuperación. Independientemente de la presión ejercida, el colchón siempre vuelve rápidamente a su estado original sin deformarse.

-Su textura suave y agradable proporciona gran confort.

-Es transpirable, ya que su estructura está formada por millones de hilos de caucho que permiten la aireación. 

-Es un material hipoalergénico (no provoca alergias) y resistente a la suciedad, ya que los ácaros no anida en él.

-Son más duraderos que los colchones de muelles (de 15 a 18 años).

-Desventajas de los colchones de latex:

-Son más caros.

-Para un buen mantenimiento del colchón de látex natural, conviene ventilarlo y evitar la humedad.

-Hay personas alérgicas al látex.

-Los colchones de látex sintético acumulan más calor y tienen un fuerte olor gomoso por lo que siempre es mejor optar por los de látex 100% natural.

BASE: Se recomienda combinar con cualquier tipo de somier, tanto articulado como no articulado, siempre que la base sea de láminas, para que pueda transpirar. En principio, no se recomienda combinar el colchón de látex con las bases tapizadas y los canapés ya que no se permitiría la aireación del colchón (salvo casos de bases y canapés especiales transpirables).